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La aparición de la Hipertensión Arterial en pacientes diabéticos difiere en cuanto a la diabetes que el individuo posea, en las personas que presentan diabetes tipo 1, la hipertensión arterial no suele aparecer sino hasta después, cuando se evidencia la presencia de albúmina en la orina, en este tipo de diabéticos para que ocurra este hecho lleva varios años. Y la mitad de la población que presente esta diabetes la condición para que se establezca la elevación de la presión arterial está fundamentada en la disminución de la función renal, que trae como consecuencias secundarias el aumento en la retención de sodio y el incremento de volumen plasmático. Lo contrario sucede en los individuos que tienen diabetes tipo 2, la hipertensión en estos diabéticos puede estar presente desde que se diagnostica la diabetes, el cual la aparición de la hipertensión se ve causada por varias alteraciones, entre esas estan:

El hiperinsulinismo que posee el individuo, se dice que el hiperinsulinismo “per se”, es el responsable de la regulación de la presión arterial, esto a través de diferentes mecanismos tales como: a) Facilita la reabsorción de sodio y agua, con aumento del volumen intravascular. B) Promueve la activación del sistema nervioso simpático, con aumento en la producción de catecolaminas. C) Promueve la vasoconstricción de las arteriolas, favoreciendo la sensibilidad de las mismas a estímulos vasoconstrictores y disminuyendo su sensibilidad a estímulos vasodilatadores. Entre otras.


También las alteraciones lipídicas son responsables de la alteración en la presión arterial, esto porque aumenta la concentración plasmática de ácidos libres, disminuye la actividad de la lipoproteínlipasa, aumenta la síntesis de LDL y disminuye la producción de HDL. Al igual que la hipertensión se puede ver causada por la obesidad de predominio troncular con aumento del índice cintura/cadera.

Es necesario que bajen los niveles de la hipertensión arterial, para enlentecer la progresión de la diabetes, no se tiene unos valores óptimos de presión arterial para los diabéticos, pero se tiene que es mejor si los valores presentes son entre 120 mmHg para la sistólica y 80 mmHg para la diastólica, esto para reducir el riesgo. Ahora los niveles a alcanzar para cada paciente son individuales, porque depende de la edad, el estado cardiovascular y la calidad de vida que posea el diabético. Para la intervención farmacológica de la hipertensión arterial no se hace mención expresa de la edad, pero sería recomendable seguir las sugerencias de Mogensen, quien preconiza iniciar tratamiento farmacológico en pacientes menores de 60 años con cifras iguales o superiores a 140/90 mmHg, mientras que en diabéticos mayores de 60 años, sería procedente hacerlo con cifras de presión arterial algo más elevadas (160/90 mmHg), sobre todo en estadios iniciales de nefropatía.

El Comité de Expertos para el Diagnóstico y Clasificación de la Diabetes Mellitus presentan nuevos criterios para el diagnóstico de la diabetes mellitus y clasificación sobre su origen. Plantean que el origen para la diabetes mellitus tipo 1, la destrucción de las células ß del páncreas traen como consecuencia deficiencia en la insulina. Y para la diabetes tipo 2, la presencia de insulinoresistencia que va acompañada de insulinodeficiencia, predominando el defecto secretor sobre la insulinodeficiencia.

Para diagnosticar la diabetes se tienen como síntomas clásicos, la poliuria, polidipsia o pérdida de peso inexplicable; también la presencia de la cifra de glucosa que tomada en cualquier momento del día se tienen los valores de 200 mg/dl, que en ayunas este en 126 mg/dl y que luego de la realización de un test de resistencia a la glucosa los valores presentes sean 200 mg/dl.

También tienen que para el diagnóstico de personas que no han sido diagnosticadas como diabéticas se debe de realizar una glucemia basal, y más a aquellas personas con factores de riesgo tales como: obesidad, familiares con diabetes, portadores de diabetes gestacional, niveles bajos de colesterol y altos de triglicéridos.

¿Habrá alguna predisposición genética para que un individuo sufra de diabetes e hipertensión arterial?, de acuerdo a lo que algunos investigadores presentan, puede que exista alguna susceptibilidad genética, a esta predisposición se tiene que tener en consideración los factores ambientales.

Para prevenir la nefropatía y la hipertensión arterial en personas diabéticas, es necesario que se prevenga la diabetes, el cual para los dos tipos de diabetes es diferentes, para la diabetes tipo 1 ciertos investigadores han planteado que la ingesta precoz de insulina en aquellos pacientes susceptibles, por presencia de antecedentes diabéticos es capaz de evitar o de retardar la aparición de la patología. En la European Nicotinamide Diabetes Intervention Trial (ENDIT). Tienen un estudio sobre la efectividad de la nicotinamida frente a placebo. Y en un ensayo australiano que plantea comprobar la efectividad preventiva de la administración de insulina intranasal frente a placebo, en el mismo tipo de pacientes.

La forma de prevención anteriormente expuesta no han sido comprobadas en clínica, estan justificada solo en el medio de ensayos clínicos controlados que investigadores han llevado a cabo.

Para la prevención de la diabetes tipo 2, se debe realizar recomendaciones a todos los individuos, en especial a aquellos que tienen más factor de riesgo a sufrir esta patología, entre estas recomendaciones estan: la modificación del estilo de vida, esto abarca el buen modo de alimentación, el realizar ejercicio físico, no tener una vida sedentaria, no consumir tabaco, evitar el sobre peso, evitar el consumo de alcohol y el control de cualquier factor de riesgo ya sea hipertensión arterial, hiperlipemia entre otros.

Ahora para aquellos diabéticos que ya estén diagnosticados de nefropatía e hipertensión, el tratamiento que le es empleado es para prevenir la complicación y evitar la progresión. Estos individuos deben de modificar el estilo de vida, al igual que las indicaciones que se siguen para prevenir la diabetes tipo 2, los diabéticos que sufren de nefropatía e hipertensión deben de mantener un buen estilo de vida, cuidando la alimentación, y evitar el sedentarismo.

De acuerdo al tratamiento farmacológico para la hipertensión, se tiene que todos los fármacos que funcionan para esa patología no pueden ser utilizados en su totalidad por individuos diabéticos, porque el uso de ciertos fármacos pueden empeorar algunos de los trastornos metabólicos asociados a la diabetes. Aunque varios fármacos además de tener una acción hipotensora tienen un efecto de proteger los riñones, sirviendo para desacelerar la nefropatía que haya sido diagnosticada. Junto con el estricto control metabólico de la diabetes, el tratamiento de la hipertensión arterial es la única arma terapéutica para el tratamiento de la nefropatía.Como hemos venido explicando, el uso de fármacos es diferente para cada tipo de diabetes.