Regulación de la Lipólisis
Los Triacilgliceroles (TAG), son almacenados en el tejido adiposo y pueden ser rápidamente movilizados por la acción de las lipasas, con la liberación de ácidos grasos (AG) que son utilizados por otros tejidos durante la época de ayuno. A diferencia de la síntesis de TAG, que se produce no sólo en el tejido adiposo sino también en otros tejidos, como el hígado para la formación de la VLDL, la hidrólisis de TAG, la lipólisis, se produce predominantemente en el tejido adiposo.
La lipólisis es regulada bajo un apretado control hormonal, entre estas, la regulación por la insulina y las catecolaminas. Existen también factores autocrinos/paracrinos que pueden participar en su regulación. La cooperación intrincada de estos factores endocrinos y autocrinos/paracrinos lleva a un ajuste fino de la lipólisis en los adipocitos, necesarios para la homeostasis energética.



Los Adipocitos desempeñan un papel fundamental en la homeostasis de la energía por hidrólisis (lipólisis) de sus reservas de triglicéridos (TAG) para proporcionar ácidos grasos (AG) que son importantes para los combustibles oxidativos de otros tejidos durante las horas de privación de energía tales como el ayuno y el ejercicio. Una desregulación de la lipólisis puede llevar a alteraciones metabólicas. Reducción de la actividad lipolítica puede contribuir a la acumulación de TAG en el tejido adiposo y por lo tanto la obesidad. Por otra parte, la lipólisis excesiva puede contribuir al síndrome de lipodistrofia, que se caracterizan por una pérdida significativa o redistribución del TAG en los depósitos de tejido adiposo, lo que puede conducir a una mayor circulación de ácidos grasos y el almacenamiento ectópico de TAG. Estas anomalías están asociadas con el desarrollo de resistencia a la insulina. Así, la regulación fina de la lipólisis es crucial para el mantenimiento de la homeostasis energética, así como para la
la prevención de las enfermedades metabólicas


Regulación de la Lipasa Sensible a Hormona
Durante muchos años, se consideró que la LSH es la enzima reguladora clave de la lipólisis. Esta enzima es responsable de la hidrólisis de dos AG, de las posiciones uno y tres de la molécula de los TAG, dando como resultado un 2-Monoacilglicérido, que luego requiere de la lipasa de monoacilglicérido para su completa degradación. De acuerdo a este criterio, la lipólisis en el tejido adiposo es activada por las catecolaminas en tiempos de energía deficiente. Las catecolaminas, siendo estas las hormonas adrenalina y noradrenalina, en estado de ayuno se unen a un receptor específico de membrana, que permite su interacción con una proteína G, resultando en un incremento de la actividad adenilato ciclasa. La estimulación de ésta incrementa las concentraciones intracelulares de AMPc, que activa a la PKA cuya actividad es la fosforilación. En este caso, la PKA fosforila a la LSH y la activa, translocando la LSH desde el citosol hasta la superficie de la gota de lípido, provocando la degradación de los triacilgliceroles. La LSH es regulada por las perilipinas A, siendo estas unas lipoproteínas que controlan la magnitud de la lipólisis. Las perilipinas actúan como una barrera para las lipasas, por ende mantienen una baja velocidad de esta ruta metabólica. Bajo la estimulación hormonal de las catecolaminas, y su efecto en la activación de las PKA después de la cascada del AMPc, las perilipinas se fosforilan y facilitan la translocación de la LSH a la gota de lípido. Podemos concluir que la fosforilación tanto de las perilipinas como de la LSH cataliza eficientemente la degradación de los TAG en diacilgliceroles (DAG) y monoacilgliceroles (MAG).


Desnutrin/ATGL, la lipasa de Triacilgliceroles mayor en el Tejido Adiposo
Estudios realizados sobre LSH en ratones, destacó la importancia de otras lipasas en la hidrólisis de TAG en los adipocitos.
Durante los estudios y experimentos realizados, se pudo observar que durante ayunos extendidos y prolongados, al estar inhibida experimentalmente la LSH, la respuesta lipolítica fue normal y adecuada. Esto permitió concluir que en ausencia de la LSH, al menos una lipasa desconocida debe existir y estar activa. La desnutrin/ATGL es una proteína de 486 residuos de aminoácidos, con una masa molecular de 54 kDa. Contiene un dominio denominado “patatin” en la región N-terminal, que tiene ciertas proteínas asociadas como unos residuos de aspartato, fundamentales para el buen funcionamiento de esta enzima. Un aumento de la Desnutrin/ATGL mostró un aumento de la degradación de los TAG y la liberación de los AG. En un experimento en Vitro, se demostró que esta enzima en contraste con la LSH, no hidroliza colesterol. Esta enzima se localiza principalmente en altas concentraciones en el tejido adiposo, pero en bajos niveles en otros tejidos. La expresión de la Desnutrin/ATGL es inducida por los glucocorticoides, cuyos niveles aumentan durante el ayuno. Mientras que en estado postprandial, al incrementarse los niveles de insulina disminuye la expresión de esta enzima. Por ende se concluyó que esta enzima es estimulada en ayuno y no en situación postprandial, incrementando la degradación de los TAG para la obtención de energía. Comparando la regulación de ambas enzimas, cabe destacar que la desnutrin/ATGL podría fosforilarse, pero su fosforilación no parece ser mediada por la PKA como en la fosforilación de la LSH. También, la desnutrin/ATGL está localizada en la base de la gota de lípido, sugiriendo que ésta no sea activada por translocación como lo descrito en la LSH. Estudios adicionales son requeridos para responder con certeza estas inquietudes acerca de esta enzima, como para saber el rol de las perilipinas en su regulación.



Regulación Hormonal de la Lipólisis
Las hormonas insulina y las catecolaminas son las que regulan la lipólisis en el tejido adiposo, siendo la insulina una inhibidora de dicho proceso y las catecolaminas (adrenalina y noradrenalina), entre otras, activadoras de la misma.
Las catecolaminas ejercen su efecto en el tejido adiposo durante situaciones de ayuno, ejercicio o stress, por medio de sus receptores b-Adrenérgicos (: b1AR, b2AR, y b3AR.), provocando la activación de la adenilciclasa que se encuentra en la membrana, la cual cataliza la formación de AMPc a partir de ATP. Este a su vez activará a PKA (proteinquinasa A) que cataliza la fosforilación de la Lipasa sensible a hormonas activándola. Asimismo, la PKA fosforila a unas proteínas que se encuentran alrededor de las gotas de grasa en los adipocitos llamadas perilipinas, siendo esta la forma en la cual se encuentran los TAG en este tejido adiposo. Al ser fosforiladas las perilipinas, la LSH puede unirse a la gota de grasa y catalizar la hidrólisis de los Triacilgliceroles.
Caso contrario sucede cuando se pasa a situación postprandial, aquí se produce la insulina, que disminuye la concentración intracelular de AMPc y produce la desfosforilación de la Lipasa sensible a hormonas inactivándola.



En conclusión, la lipólisis adipocitaria es un proceso complejo que está estrechamente controlada a través de la integración de múltiples y diversas señales hormonales y bioquímicas. Con el conocimiento de esta regulación, se puede contribuir al desarrollo de la obesidad y patologías asociadas.